viernes, 30 de diciembre de 2011

Un desafío, si queréis.


Por si acaso mañana, con el jaleo que se organiza aquí abajo —por aquello de las campanadas—, no hubiera opción de enviaros un mensaje para el año que entra, aquí va el nuestro.

Ni balances ni buenos deseos, como muchos habéis colgado en entradas —muy entrañables— de vuestros blogs. Pero tampoco quejas por cómo podría haber sido y no fue. No... esta vez, es una orden, una exigencia... un reto.

Disfrutad cuanto podáis, de la manera en que más os llene, y exprimid hasta la última gota de este año que llega.

Pobre 2012, ¡no sabe la que le espera!

Lo fácil hubiera sido la foto de la Puerta del Sol, ¿no?

sábado, 24 de diciembre de 2011

La Cuentoteca


Este es un proyecto especial en el que se interrelacionan las distintas disciplinas que se desarrollan en AM Estudios. Pero, además, es la demostración de cómo la ilusión y el esfuerzo de todos pueden vencer cada uno de los obstáculos que se van presentando en el camino. Quizás, para algunos, éste sea un tono demasiado ingenuo. Pero en esta ocasión es lo oportuno, y no sólo porque estemos en navidad.

Cuando les propusimos a María Jesús Varona y Ana de Lima —ambas actrices de doblaje y profesoras— que se embarcaran en este viaje con nosotros, no lo dudaron ni un segundo y se presentaron con un montón de ideas estupendas. Después, vino la parte en que teníamos que pedir la colaboración de los alumnos de la escuela. Y su respuesta fue impresionante, un listado enorme con voluntarios que ofrecían sus voces y su tiempo para participar en el Laboratorio de lectura dramatizada.

Luego vinieron las horas de ensayo, grabación en sala y la postproducción —benditos técnicos—, revisiones, buscarle un nombre, crear una cabecera, el logo... y la música. En esa parte, hay que reconocerlo, nos atascamos. Todo funcionaba más o menos, pero con la ambientación musical tuvimos dudas. Afortunadamente, apareció Ángel Colomé, nuestro músico particular.

Y, como nos nombra a todos en la web menos a él, el logo
es uno de esos momentillos de Víctor Martínez.


De nuevo, quedaba patente que hay aventuras por las que merece mucho la pena arriesgarse. Así que, desde aquí, gracias a todos por vuestras ganas, esfuerzo e ilusión. La máquina ya está en marcha.

Os dejamos el enlace de la primera entrega de La Cuentoteca —sí, amenazamos con más—, El barril del amontillado de Edgar Allan Poe.

Si aceptáis una recomendación, poneos los auriculares y cerrad los ojos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Reflejo en negro

 



 

«La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida, no.»


viernes, 9 de diciembre de 2011

Sólo alguien que me quiera...


Criticar Jane Eyre siempre ha significado buscarse el antagonismo de los demás. ¿Pero qué sería del mundo si todos opinásemos lo mismo? Es en la expresión de la diferencia donde reside el enriquecimiento.

Esta novela, escrita por Charlotte Brontë y publicada bajo el seudónimo Currer Bell —de quien ya hablamos— en 1847, narra la historia de una joven fea, huérfana, pobre y sin gracia, en la Inglaterra victoriana. Y hasta aquí el argumento, porque todo lo demás no haría sino estropear la experiencia de ir descubriendo qué vicisitudes y sorpresas le esperan a la protagonista.

Cartel de la película
A los que ya la conozcáis —los que no dejad de leer ahora mismo e id a buscar un ejemplar ya—, si hiciéramos un análisis objetivo, carente de la emotividad en la que nos sumerge su lectura, ¿dónde encontraríais esa clave que ha hecho de este libro un bestseller eterno? Estamos hablando de una obra con más de diez adaptaciones cinematográficas, la última es la reciente versión de Cary Joji Fukunaga, protagonizada por Mia Wasikowska y Michael Fassbender.
 
Existen unos hitos bien diferenciados que marcan las etapas de esta novela: Gateshead Hall, Lowood, Thornfield, Whitcross y, de nuevo, Thornfield.


La primera es la mansión de sus tíos, los Reed, donde una Jane niña encuentra el calor y la seguridad necesarios para recuperarse de la pérdida de sus progenitores... hasta que fallece su tío. Y, entonces, queda a merced de las envidias, inseguridades y crueldad de la esposa de éste y sus hijos. Memorable el cuarto rojo —the red room— y, una vez más, ese juego con las palabras que en su casi homofonía le hablan a nuestro subconsciente de sinonimia.

Lowood es el internado, por llamarlo de alguna manera, donde pasa muchas miserias, es víctima de injusticias e inclemencias. Sufrimiento, sufrimiento y más sufrimiento. De hecho, aunque es el sitio en el que conoce la amistad, también allí la pérdida vuelve a visitarla en su forma más irrevocable. Como le sucedió a la propia Charlotte, porque Lowood —sonoridad en busca de significados— no puede dejar de relacionarse con el colegio al que fueron enviadas ella y sus hermanas, instituciones tan socorridas para aquellas familias que no ocupaban el estrato social más bajo, pero que no disponían de recursos económicos suficientes.

Thornfield significa campo de espinas, significa una puerta abierta a la independencia, la expresión de sí misma y el amor adulto. Y aquí es cuando comienza la aparición de elementos propios de la novela gótica, tan criticada en la época y con tan mala fama. La tenebrosa mansión, la figura masculina de autoridad envuelta en misterio y con oscuros propósitos, los gritos y pasos a medianoche, la pobre jovencita indefensa y abandonada de la mano de Dios, los poderes ocultos y la magia gitana...

M. Wasikowska como Jane

Se descubre el misterio —intentad leer Wide Sargasso Sea de Jean Rhys—, el argumento da un giro de «pero aquí qué ha pasado» y el lector aparece en otra historia completamente diferente, en Whitcross, con personajes totalmente nuevos, como la octava temporada de una serie a la que los buenos resultados económicos de audiencia le han prolongado la vida.

Por fin, Jane había encontrado quien la quisiera, pero renunció a ello voluntariamente. Consideró su valía y la de sus sentimientos superior a cualquier eventualidad moral, sí, pero la conciencia y la educación le pesaban demasiado. Antepuso su dignidad a su felicidad... y, además, tenía que volver como una triunfadora, libre y poderosa, salvando a los demás, que han perdido la fuerza que ostentaban. Por eso, de nuevo, Thornfield.

Y, retomando la pregunta de antes, ¿dónde está la clave de su éxito? A nivel personal, nos pueden gustar más o menos las peripecias de Jane, sus reacciones y sus decisiones. Pero no podemos dejar de preguntarnos si le ha ganado el pulso, en el tiempo, a los prejuicios sobre las series de calado sentimental y con variedad de acento. ¿Qué la diferencia de David Copperfield?

Esta chica, de apellido que suena a aire, lo único que buscaba era sentirse querida. Ser libre, pero no en soledad. Y, sin embargo, parafraseando a Holly Golightly, tuvo demasiados días rojos.


viernes, 2 de diciembre de 2011

Cervantes 2011


Este año, el Premio Cervantes viajó hasta Chile y Nicanor Parra fue el elegido. Don Nica está considerado el creador de la antipoesía, género que busca desmantelar todos aquellos principios asociados a la poesía, utilizando un lenguaje coloquial —nunca grandilocuente— que mueve al lector hacia la reflexión de los problemas sociales que plantea.


IINFLACIÓN

Alza del pan origina nueva alza del pan
Alza de los arriendos
Provoca instantáneamente la duplicación de los cánones
Alza de las prendas de vestir
Origina alza de las prendas de vestir.
Inexorablemente
Giramos en un círculo vicioso.
Dentro de la jaula hay alimento.
Poco, pero hay.
Fuera de ella sólo se ven enormes extensiones de libertad.

                                            Nicanor Parra, Obra gruesa.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Sólo mía


Cuando Ángela (Paz Vega) conoce a Joaquín (Sergi López) , él es el hombre más cariñoso del mundo. Alegre, comprensivo, tierno, afectuoso, divertido…

Cuando Ángela se casa con Joaquín, él cumple todas sus expectativas y corresponde a ese amor que ella ha depositado en sus manos.

Cuando Ángela se queda embarazada de Joaquín, él la cuida, la protege y la mima.

Cuando Joaquín le cruza la cara a Ángela, por primera vez, se termina la historia de amor y da paso a una pesadilla.

Este es el argumento de Sólo mía (2001), estupenda película de Javier Balaguer, con unos plano-secuencias inolvidables y la canción homónima de Clara Montes. Pero, desafortunadamente, también es la triste realidad de muchas mujeres alrededor del mundo.


Hoy viene señalado en el calendario como el Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, un momento en el que reparamos en un deseo que está presente en nuestras vidas a lo largo de todo el año.


La caricia que toca,
al abrazo que ahoga,
el alma de tu alma mía.

Cartel de la película
Sólo mía,
mía para quererte,
mía para sentirte,

mía para romperte.
Eres mía, sólo mía,
y nada más…

Sólo mía,
mía para quererte,
mía para sentirte,

mía para romperte.
Eres mía, sólo mía,
y nada más…

De mi mano la pena,
de tu boca el agua,
que apaga el fuego eterno

que te quema por dentro.

No he sabido quererte,
ni a tu alma, ni a tu vientre,
pero sin ti no vivo,
ni vivirás…

                         Clara Montes, Fragmento de Sólo mía

miércoles, 23 de noviembre de 2011

A question of irony I


Palabras de un hombre que, en su testamento, legó a su mujer su segunda mejor cama.

 

 
                                  CXXX

My mistress' eyes are nothing like the sun;
Coral is far more red than her lips' red;
If snow be white, why then her breasts are dun;
If hairs be wires, black wires grow on her head.
I have seen roses damask'd, red and white,
But no such roses see I in her cheeks;
And in some perfumes is there more delight
Than in the breath that from my mistress reeks.
I love to hear her speak, yet well I know
That music hath a far more pleasing sound;
I grant I never saw a goddess go;
My mistress, when she walks, treads on the ground:
And yet, by heaven, I think my love as rare
As any she belied with false compare.
                                       William Shakespeare, Sonnets

Los ojos de mi amada no son soles.
El coral es más rojo que sus labios.
No tiene pechos níveos, mas morenos.
Y pelo renegrido, no hebras de oro.
He visto rosas rojas, rosas blancas.
Mas no vi rosa alguna en sus mejillas.
Y hay aromas que son más deleitables
que el aliento que exhala mi señora.
Me encanta oirla hablar, mas a mi juicio
la música es más grata a los oídos.
Jamás he visto diosas os lo juro,
pues ella al caminar pisa la tierra.
Pero es beldad tan rara cual las otras
con símiles falaces exaltadas.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Una tarde de canciones


Existen canciones que cuentan historias, con su planteamiento, nudo y desenlace. Otras son más directas y hablan de un sentimiento, previo o posterior a la acción. Las hay «con mensaje», denunciando injusticias o situaciones problemáticas. También, las podemos encontrar exhortándonos a disfrutar de la vida o animándonos a superar momentos difíciles.

Nos acompañan durante el camino, como una constante, nos traen recuerdos y nos ayudan a olvidar.



Hoy, con ganas de jugar, aquí va un listado esperando vuestras respuestas.

  1. Una canción con historia que os hubiera gustado ver desarrollada en un libro o en una película
  2. Esa letra que describía perfectamente aquel sentimiento…
  3. La del mensaje que os sigue emocionando.
  4. Una que siempre ponéis cuando hace falta una inyección de adrenalina.
  5. La que escucharéis mil veces y no entenderéis jamás.

¿Quién se atreve?

lunes, 7 de noviembre de 2011

Palabras con historia


Durante la ocupación inglesa en Irlanda, existía un alto porcentaje de absentismo por parte de los terratenientes, que descuidaban por completo la gestión de sus propiedades. Por ello, desde Inglaterra, se designaron y enviaron administradores.

En el Condado de Mayo, las tierras del Lord Erne fueron administradas por Charles Cunningham Boycott. Éste, en lugar de propiciar una utópica armonía en aquellas circunstancias, se dedicó a ejercer un poder, considerado por los arrendatarios, casi despótico. Se negó a la rebaja del alquiler que le pedía la Irish Land League —presidida por Charles Parnell— para que los propios campesinos pudieran arrendar la tierra que trabajaban y, posteriormente, echó a los seguidores de Parnell.

Como respuesta, decidieron no hacer ningún tipo de negocio con Boycott. Nadie trabajaba para él, nadie le compraba nada, nadie le vendía nada, nadie le suministraba ninguna clase de servicio. Nada.

Se vio obligado a contratar trabajadores de fuera, para los cuales creyó necesaria una escolta de hasta mil soldados, aunque nunca antes había tenido lugar ningún altercado.

Todo este despliegue lo llevó a unas cuentas deficitarias. El gasto había sido mayor que el beneficio obtenido por la cosecha. Y, como buen déspota, decidió huir de la escena del crimen.

De este modo fue como, a finales de 1880 y en las páginas de The Times, quedó patente el nacimiento de un nuevo término, boicot.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Reseñan Un asesinato matemático

Aquí os dejamos el enlace al artículo del blog Lecturofilia vinculado a varios diarios digitales de la zona de Andalucía, donde Agustín Velasco le dedica una reseña a Un asesinato matemático de Manuel Úbeda.

domingo, 30 de octubre de 2011

Non Ltd.


Tras su estancia en una institución mental y con una titulación en mecanografía, Lee Holloway (Maggie Gyllenhaal) consigue un trabajo como secretaria en el despacho de abogados de E. Edward Grey (James Spader).

Lee es tímida y arrastra varios problemas psicológicos, probablemente, debidos a la influencia de su disfuncional familia. Esto la lleva a automutilarse cada vez que vive una situación de estrés.

Sin embargo, su vida irá cambiando a medida que lo hace el trato con su jefe, por el que siente una incipiente fascinación desde el momento en que Edward hace notar su autoridad. Y, así, Mr. Grey y Lee comienzan una relación sadomasoquista de dominación y sumisión.

La película se titula Secretary (Steven Shainberg, 2002) y está basada en la historia corta Bad Behavior —sin la u, es americana— de Mary Gaitskill.

Pero no os asustéis, no tiene absolutamente nada de pornográfica, aunque sí emana cierto rastro de sensualidad. No obstante, su mejor baza es el planteamiento de cuestiones que, a día de hoy, siguen siendo tabú.

¿Qué tipo de criterios validamos en esta sociedad donde no tienes que avergonzarte por beber hasta rozar el coma etílico, pegar a tu pareja y proporcionarles, de ese modo, a tus hijos un campo de batalla por casa? Y, sin embargo, es esa misma sociedad la que impone una mentalidad que juzga bochornosas, pervertidas, desviadas —el adjetivo que queráis colocarle— las formas en que cada uno encuentra el amor, el placer, la felicidad... o, como dice Lee, un lugar al que pertenecer.

Mientras exista un respeto, ¿quiénes somos para ponerles límites a los demás?

PD. Si podéis ver la versión original, hacedlo. La vocalización y el uso de la voz... en este caso, se vuelve exquisito.

jueves, 27 de octubre de 2011

Enemigos

Alfredo y Totó en Cinema Paradiso
 
  
         —Alfredo, ¿tú conocías a mi padre?
         —Claro que sí, claro que conocía a tu padre. Era alto, delgado, simpático. Tenía un poco de bigote, como el mío. Y, siempre, reía. Se parecía a Clark Gable.
         —Alfredo.
         —Dime.
         —Ahora que ya soy mayor y voy a quinto curso… Bueno, no digo que pueda empezar a entrar en la cabina, ¿pero qué te parece? ¿Por qué no nos hacemos amigos?
         —Totó, yo elijo a mis amigos por su aspecto y a mis enemigos por su inteligencia. Y tú eres demasiado listo para ser amigo mío. Además, siempre se lo he dicho a mis hijos, tened mucho cuidado y encontrad a los amigos adecuados.
         —¿Qué dices? Si tú no tienes hijos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Detalles


“Our life is frittered away by details. Simplify, simplify.”

 H. D. Thoreau

«Nuestra vida se desperdicia en los detalles. Simplificad, simplificad.»


jueves, 20 de octubre de 2011

La puerta estrecha


Al comenzar a leer este libro, probablemente, no lo sintáis. Pero, durante el transcurso de la novela, comprenderéis hasta qué punto su título se adecua a la sensación de angustia y sofoco que provoca.

¿Conocéis esa especie de premonición o pálpito que se tiene, cuando se empieza a leer, sobre lo “bonita” que puede llegar a ser la historia que estáis por descubrir?

Jérôme, un niño de apenas once años, va a pasar los veranos a Fongueusemare —un pueblecito francés en la región de la Alta Normandía—. Allí viven sus tíos y primos. Después de una experiencia que cambiará su modo de ver el mundo, Jérôme y Alissa, su prima, prometen quererse siempre.
 

El tiempo transcurre, ambos siguen compartiendo momentos de lecturas, de entrega a la música, de charlas eternas... y su amor continúa creciendo, pero siempre contenido en su expresión, debido a los convencionalismos de la época y a sus profundas creencias religiosas. 

Y esa contención se extiende a lo largo de la mayor parte de esta obra de André Gide, para, finalmente, demostrar cuánto daño puede hacer el pretender equiparar un amor con otro, una pasión con otra. Porque las recompensas no tienen que llegarnos por un sacrificio mal entendido, ya que esforzarse no significa convertirse en víctima de uno mismo.

«Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida eterna y pocos son los que la hallan.» Mateo 7:14. 

En cualquier ámbito, ésa es una línea difícil de trazar, pero no imposible. Y aunque, demasiado a menudo, el premio se torna insuficiente o jamás llega, es en ese camino donde encontramos la mayor satisfacción.



Así que... ¿por qué no disfrutar del paseo, sin tener constantemente presente el destino al que nos conduce?


martes, 18 de octubre de 2011

¡Rebelión!


Ante los abusos, la explotación y el maltrato despótico de Mr. Jones, en Manor Farm se produce un alzamiento contra los parásitos que caminan con dos patas.

Los animales de la granja, teniendo muy presentes las ideas revolucionarias del fallecido Old Major y dirigidos por Snowball y Napoleon —ambos cerdos y congéneres del primero—, consiguen expulsar a los humanos de aquel terreno.

A partir de esa victoria, la granja pasa a llamarse Animal Farm y el nuevo sistema establecido —con su correspondiente tabla de mandamientos escrita en la pared— empieza a funcionar de forma efectiva, productiva e igualitaria.

Cubierta de una de sus muchas ediciones
Sin embargo, una vez que los dos líderes se han hecho con el poder, se acomodan, comienzan las intrigas y eso hace que vean peligrar su status. Por ese motivo, entrenan y amaestran a un grupo de perros que realizarán las funciones de su ejército personal. 

Pero, al mismo tiempo, es esta fuerza armada la que le servirá a Napoleon para deshacerse de Snowball y erigirse en sumo gobernante de la granja, en posesión de la verdad más absoluta y la capacidad adquirida para cambiar esos primigenios mandamientos, según su propia conveniencia y la de los demás cerdos.
 


A grandes rasgos, ese es el argumento de la novela de George Orwell Rebelión en la granja, publicada en 1945, donde realiza una crítica satírica a la política que estaba teniendo lugar durante aquellos momentos en la Unión Soviética.

Una obra que necesitaría muchas páginas para ser analizada con mayor profundidad, pero que se vuelven vanas, una vez leída. Porque todos los sucesos alegóricos que allí se cuentan, de una forma un tanto inocente, se conectan con la realidad, gracias a la intertextualidad de la propia historia.

Y es que... a veces, la literatura sirve para mucho más que sencillamente entretener, ¿no os parece?

lunes, 17 de octubre de 2011

Buenos días, tristeza


Meses más tarde, hojeando una revista de contenidos variopintos, apareció una fotografía en blanco y negro. Y, con ella, surgió el recuerdo de un libro, de su protagonista.

Seberg y Niven en la
adaptación de Preminger
En la imagen, efectivamente, aparecía Françoise Sagan, recostada en un coche, según rezaba el artículo. Aunque, en un principio, Cécile no era Françoise, su descripción —sobre todo en actitud— se correspondía con tanta fuerza que, del azar, rescató esa sensación recordada.

Bonjour, tristesse , cuyo título viene del  poema À peine défigurée de Paul Éluard, fue escrita por una joven de 18 años y, quizás, esa es la razón por la que los sentimientos y las ideas se representan de una forma tan directa y cruda, desnudos de pomposidad y artificio. Porque, las personas sienten lo que sienten y ya está. Y eso nos hace ser estúpidos, impulsivos, crueles, egoístas... perversos, en más de una ocasión.





Sin embargo, admitir esto con total sinceridad sigue requiriendo un alto grado de madurez. Y ahí Sagan, aplicándolo a su vida o no, demostró que a nivel analítico lo poseía.

Home y Seberg
Esta es la historia de Cécile, una chica de 17 años que acaba de terminar sus estudios en un internado exclusivo y va a pasar el verano con su padre, Raymond, la amante de éste y una vieja amiga de la familia, Anne, en una Villa de la Riviera francesa.

Celos, confusión, aburrimiento, incertidumbre, soberbia, despotismo, miedo agitados —no removidos— dan como resultado culpa. Una culpa de la que huir, porque no se materializa para poder enfrentarla.

¿En alguna ocasión, os ha perseguido una culpa? ¿Habéis identificado a alguien de quien sólo conocéis la voz o sus letras por una imagen?

viernes, 14 de octubre de 2011

Aunque tú no lo sepas


Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
         Luis García Montero


La creatividad nace, a veces, de lugares insospechados. Y el hecho de aportar la propia a algo que ya de por sí destaca por su valía no implica que tenga que destruirse una parte —a veces, esencial— de la obra original.

Eso, precisamente, sucede con este sencillo poema de García Montero, que le sirvió a Almudena Grandes como inspiración para escribir el realista y estupendo relato El vocabulario de los balcones. A su vez, ambos se transformaron en luz, movimiento y sonido, bajo la dirección y guión de Juan Vicente Córdoba, compartiendo título.

¿Llegará el día en que lamentemos no haberlo sabido o sería mejor seguir viviendo en la ignorancia para siempre?

martes, 11 de octubre de 2011

¡A la calle, libros!

Título de Jardiel Poncela que hace un guiño
a Las once mil vergas de Apollinaire.
Quince años lleva la campaña Libros a la calle acompañando a todos los viajeros de Metro de Madrid. En forma de pequeños carteles, esta iniciativa anima a seguir leyendo lo que hemos comenzado a vislumbrar en los fragmentos de texto que muestran.

Con ilustraciones llamativas, presentan una oferta variada en cuanto a géneros y estilos. Además, los autores elegidos están dentro de lo que se podrían considerar «clásicos» de las letras en castellano.




 
Y cada uno de estos carteles tiene como colofón una frase que motiva a continuar con la lectura.

«Ni un día sin poesía»
«Si el vértigo te atrae, asómate a los libros»
«Leer es saber»
«Si esta página te atrae, el libro te atrapará»

¿Creéis que el hábito lector, como ocio, está fomentado, hoy en día?

miércoles, 5 de octubre de 2011

Círculos


Ésta no es una historia de amor, sino de celos... de fe, cuyos protagonistas tienen nombres de cantantes de jazz en una ciudad oscurecida por la lluvia y las bombas.

Se podría resumir con facilidad. Durante la Segunda Guerra Mundial, Maurice Bendrix, un escritor de relativo éxito, mantiene una aventura con Sarah Miles, a espaldas de su marido, Henry.

E, incluso, se podría establecer un paralelismo, sin problemas, entre la vida de su autor y lo que el propio Bendrix nos cuenta. Una pista importante es que Graham Greene dedicó esta obra a Catherine, una mujer casada que en aquella época era su amante.

Julianne Moore y Ralph Fiennes
Sin embargo, aunque es un libro breve en extensión y simple en apariencia, la complejidad comienza a la hora de comprender la psicología de los personajes principales.



Por un lado, Bendrix es un hombre hastiado, ateo, poseído por esa irreverente tristeza que parece inundar de forma mítica a los escritores, desencantado del mundo, de la sociedad y de la política. De pronto, comienza una historia básicamente sexual con Sarah y, al poco tiempo, aquello se torna en una obsesión más allá del amor. Maurice se muere de celos, no tolera la presencia de Henry y teme que esa misma sencillez que la llevó hasta él se la arrebate y ella lo abandone en pos de una nueva aventura. Y es que los celos no son triángulos, sino círculos, al igual que muchas historias... continúan siempre en el nudo, sin planteamiento ni desenlace.

«Una historia no tiene comienzo ni fin: arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia adelante. Digo "uno elige" con el orgullo inexacto del escritor...»
The End of the Affair, Graham Greene

Mientras, por otro lado, Henry es un alto funcionario del Estado, aburrido, tranquilo e inofensivo. Él le ofrece a su mujer la seguridad y la comodidad que proporciona el dinero, el reconocimiento a nivel político-social de quien se relaciona con diplomáticos, agregados culturales y demás puestos de poder. No obstante, existe un pero, un pero enorme que deviene en distintas reacciones newtonianas.

«El hombre tiene lugares en su corazón que todavía no existen, y para que puedan existir entra en ellos el dolor».
Cartel de la adaptación de Neil Jordan

Y, finalmente, Sarah... ¿quién es Sarah? Ella envuelve todo el misterio de la novela y descubrirla es terminar de comprender todos los porqués que van surgiendo. Pero, aviso a navegantes, no es una personalidad ideal ni mucho menos, como no lo es tampoco la de ellos.

The End of the Affair es la historia de una pasión... ¿pero de cuál?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Perversión

Es increíble lo ajenos que vivimos, por lo general,  el común de los mortales en ciertas cuestiones. Y a veces, con poco que se profundice, empezamos a ver «cosas» que antes nos pasaban desapercibidas. Así que hoy toca pervertir, ligeramente, vuestras miradas con respecto a los libros.

A diferencia de otros campos, para darse cuenta de esos pequeños detalles, no hace falta tener ningún tipo de especialidad en nada, no es necesario saber hacer una operación a corazón abierto ni conseguir saltarse los sistemas de seguridad informáticos del Pentágono. No es tan complejo, sólo hay que observar.

De momento y como aún se sigue juzgando un libro por las tapas, nos quedaremos en lo más externo. Por cierto, a eso que algunos llaman portada, en realidad, es la cubierta o las tapas.


Cubierta completa de Cuentos del otro lado

Lo más destacable, lo que más llama la atención siempre es la imagen de la cubierta. Sin embargo, en ocasiones, la relación entre la fotografía o ilustración y el contenido es inexistente. Lo ideal sería que, al ver la cubierta, supiéramos, sin lugar a dudas, qué va a ofrecernos el libro en cuestión.

Aunque eso tampoco es suficiente. Por ejemplo, la novela romántica ambientada en las Highlands es casi un género per se. Pero nos encontramos con cientos —quizás, miles— de cubiertas ilustradas con impresionantes descamisados de melena y falda al viento. ¿Qué nos hace distinguir una de las demás?


¿Y si cambiamos el título?
Otro caso también bastante típico son las novelas de crímenes con la pistola y la sangre o la silueta de tiza señalando el contorno del cadáver en un callejón oscuro con algún que otro charco. ¿Qué cuentas tú que no cuente el resto?

Y, después, están las que muestran un prado verde. La imagen, en sí, puede ser muy bonita, idílica, pastoril, relajante… ¿pero dónde está la pertinencia?

Algo parecido sucede con la tipografía de títulos y autores. Aunque aquí el tamaño sí suele importar, ya que muchos libros «convencen» al futuro lector por quién los ha escrito —en un cuerpo mayor—, más allá de un título atractivo, sea éste coherente con el texto del interior o no.

Sin embargo, en ocasiones, todo eso está proyectado de una forma estupenda, pero… en la imprenta se ha guillotinado o plegado mal y nos encontramos con renglones torcidos, pero sin el señor Luca de Tena por ninguna parte. Con lo cual, nos damos cuenta de que la producción de un libro requiere mucho mimo y un trabajo en equipo de muchas personas.

Y ya para terminar, aunque no por ello menos relevante, está la sinopsis. Ésta es como el trailer de una película. En unos cuantos fotogramas, ha de contar lo justo sin desvelar, pero lo suficiente como para atrapar. En cambio, a menudo, nos encontramos sinopsis de las contras kilométricas y éstas suelen tener dos efectos en el posible lector. Por un lado, está «¿Dónde va con ocho párrafos? Esto no me lo leo». Y por otro, «¿Ocho párrafos? No me lo leo, porque seguro que ya dicen que fue el mayordomo».

Y, cuando el mundo es de papel y lo guardan unas tapas, siempre es mejor que te dejen con la miel en los labios… ¿o no?

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